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Location: Guecho, Vizcaya, Spain

Tuesday, February 09, 2010

Eusquera de Euskaltegi

Venía de practicar mi segundo deporte favorito: modorra playera tostándome el pirulo. Una pena que Alain, Garikoitz y los gritos de su madre vinieran a situarse a nuestro lado. Mientras subía agotado la cuesta de La Salvaje, mi mente espesa llegó a una conclusión intelectual obvia: la cuesta cuesta.

Viendo que mi mundo interior no estaba precisamente inspirado me dejé llevar por la conversación de una pareja que subía tras de mí, hablando alto despreocupado. Me chocó el tono entre ingenuo y seguro de sí misma que empleaba la chica. Para los que vivimos en el País Vasco sabemos que sólo unos pocos privilegiados pueden hablar de ciertas cosas así.

Estaban con la ilusión de las parejas de verano. Ella bajita y muy guapa, a él no le vi la cara pero por su conversación deduje que no era de aquíaquí, sino de allí. Algo así como un palentino progre. Ya saben, un habitante de El Resto. Ella, que sí que era de aquíaquí como continuamente subrayaba, iba aleccionando a su chamo de que hay eusqueras y eusqueras. Él atendía encantado.

Que envidia de enamoramiento. Caminaban entre la gente como si sólo ellos existiesen. Estaban tan aislados el uno en el otro que podía hasta haberme subido a sus chepas sin ser notado. Aminoré el paso.

El le decía asombrado que había visto en el patio a una china que hablaba euskera. Ella respondía que la conocía e insistía en que el suyo era diferente porque en su casa habían hablado euskera de siempre y que no es lo mismo tener el euskera como lengua materna que aprenderlo. Él contestaba que los padres de la chinita del patio sí que hablaban euskera. Ella con una mezcla de paciencia y orgullo le revelaba los delicados recovecos de la jerarquía étnica. Le explicaba que conocía también a esos padres, que eran emigrantes, y que hablaban euskera, sí, pero que era un euskera de euskaltegi. Los vascos nacionalistas siempre tendrán algún “pero” reservado para los españoles conversos.

Me llamó la atención esta expresión. “Sí, pero hablan euskera de euskaltegui.” ¿No me digan que no es magnífica? La chica, por supuesto, hablaba vizcaino y no el batua, ese euskera de los españoles y de Tarzán. Todavía hay clases. Estos tipos encontrarán siempre cualquier excusa para jerarquizar la sociedad de acuerdo a criterios no democráticos, según una vasquidad que ellos deciden en qué consiste. Y que los idiotas españolitos aceptan con fidelidad canina. Siempre llegando con la lengua fuera a los nuevos ejercicios étnicos que les plantean.

Él atendía de esa forma tan apañola, admirado porque había ligado con un ejemplar auténtico de la etnia primigenia. Se le caía la baba. La acariciaba con el mismo cuidado que lo haría un paleontólogo con una mandíbula de Atapuerca. La verdad es que la chica era mona, pero si llega a ser la dama Amboto con pelo en pecho, me pega que al palentino le hubiese dado lo mismo. Había pegado un braguetazo étnico. Por fin sería considerado algo-vasco y no simplemente español-nada. Por fin su desamparo étnico había encontrado cobijo. La cogía del hombro y la atraía hacía sí. Un cobijo tan excelente que podría mirar por encima del hombro incluso a los españoles nacionalistas vascos. Tal como ella explicaba. ¡Esos advenedizos! Había adquirido la nacionalidad por matrimonio. Y en la jerarquía social que imaginaba se veía ya por encima de tantos y tantos…. Seguro que cuando regrese al pueblo a por sus cosas y discuta de política en la cocina les diga a sus padres. “No lo entendéis, nosotros los vascos…”

¿Puede haber mejor premio para un apañol? A este chico en vez de la lotería le había tocado una etnia en suerte. Y se disponía a disfrutar de ella. Con lo incomoda que es una etnia. Tener que comportarse todo el día como su caricatura. Ay, estos españolitos no tienen remedio. La palabra autoestima no existe en su vocabulario.

Me dejé adelantar para ver a la chica al completo. Que chica tan mona. Pero que elitista. ¡Que inmoral! Sonriente, guapa, una monstruosidad tan ingenua… una mujer fatal étnica. Letal para un apañol despersonalizado. Su euskera era natural y salvaje, del cantábrico, y no euskera de piscifactoría. Ese pienso hecho con batua y frases hechas para cebar bichos mesetarios cuyo único mundo será dar obedientes vueltas a un círculo y levantar la patita al mandado del amo. A la chica el eusquera de los españoles le indignaba como se indignaría con los rolex de los chinos el dueño de uno auténtico.

A veces nos preocupamos demasiado y no nos damos cuenta del país tan divertido en el que vivimos. Cuando dejen de matar y acojonar, nuestra realidad va a dejar en canicas a los Monthy python.

1 Comments:

Blogger Karraspito for President said...

¿Y se te ha ocurrido pensar que quizás simplemente la chica le gustaba y ya está? ¿Que puede que no todos tengan siempre lo mismo que tú en la cabeza hasta extremos obsesivos? El pobre españolito debería haber ligado con una chica limpia y palentina para no sufrir tus paranoias étnicas, ¿verdad? Con lo de hablar eusquera de verdad podría estar de acuerdo, igual aprendo bizkaiera alguna vez si me apetece y no tengo nada mejor que hacer.
Por lo demás, muy bien redactado. Si no fueras tan pelmazo en los blogs de los demás, igual hasta parecerías un tipo majete y todo...

August 2, 2010 at 8:56 PM  

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